CASAS DE LA CONGREGACIÓN
Nuestra Congregación está integrada
por 49 Hermanas repartidas en tres países:
Chile, España y México.
En Chile está la Casa Madre y Noviciado,
casa de formación integral de las jóvenes que llegan
a la Congregación en Molina; tenemos presencia en Curico
y Diego de Almaro (Vll y lll regiones respectivamente). En España
tenemos presentes en Granada, Loja, Nerja. Finalmente en México,
nuestra última fundación, Malinalco, diócesis
de Toluca.
Llegamos a México el 27 de Agosto del año
2002 gracias a la gestión de un amigo muy querido para
la Congregación que está hace varios años
trabajando en México, se llama David Rebolledo. El conocía
de nuestro trabajo con los enfermos terminales y pobres, vio la
gran necesidad que es el pan de cada día de tantos y tantos
que sufren, y nos propuso viajar a México. Después
de rezarlo mucho y pedir luces a nuestro Señor, como hacemos
siempre, nos decidimos y estamos en esta bendita tierra que tanto
amor tiene a la Santísima Virgen de Guadalupe, siendo la
madre fundadora de la Congregación la que personal mente
recibió la casa que nos concedió en comodato por
10 años el sacerdote Pedro Carota.
A los pocos días las Hermanas somos presentadas
al pueblo de Malinalco por el párroco del lugar, Padre
Secundino de la orden de San Agustín, donde ya la Hermana
Purificación y la Hermana Irene habían empezado
a cuidar a los enfermos terminales mas pobres y abandonados, niños
desnutridos y personas solitarias, que es la forma de hacer vida
en la Congregación la parábola del Buen Samaritano,
según nuestro carisma, contando ya con la bendición
del señor Obispo de la Diócesis, Monseñor
Francisco Robles Ortega; que nos acogió con mucho cariño,
como un don de Dios.
El sector salud en nuestros países latinoamericanos
presta un servicio muy deficiente a los mas pobres. Regularmente
la salud no es gratuita, por lo que, si una persona tiene dinero,
tendrá acceso a cualquier Hospital o Clínica del
país, a los exámenes mas indispensables y también
a los que son extraordinarios, a los mejores médicos, en
fin, todo le será favorable. Pero si la persona es pobre,
cambia substancialmente todo. En los Hospitales la falta de recurso
hace que la gente muy enferma sea enviada a morir a su casa, aunque
a veces no tenga casa; para pedir una hora con determinado médico
las filas son interminables, y cuando por fin el enfermo logra
verlo, el médico extiende una receta, que la mayoría
de las veces los pobres no pueden comprar, por que deben gastar
para adquirir el medicamento toda su mísera pensión
(muchas veces sustento de toda la familia) , y se quedan sin comprarlo.
Es una cruda realidad que podemos ver en Chile y también
en México, y al fin siempre los que más sufre son
los más pobres.
Nuestra labor en Malinalco arranca en septiembre
de 2002 comenzando a trabajar con médicos de la Organización
CÁRITAS, los cuales atienden médicamente en conjunto
con las hermanas a los enfermos que así lo requieren, simultáneamente
con la familia misionera dirigida por los Padres Legionarios.
A partir de diciembre del 2002 se gestionó para que viniera
al Municipio de Malinalco un Programa Social, llamado Un Kilo
de Ayuda, y se entrega quincenalmente, su objetivo es combatir
la desnutrición infantil en menores de 5 años y
madres embarazadas, y consiste en entregar paquetes nutricionales,
además se dan pláticas de salud e higiene, pruebas
de anemia, en niños y madres, lactancia, examen médico
para determinar si existen enfermedades por desnutrición
en los menores, capacitación para preparar los alimentos,
primeros auxilios, etc.
Actualmente las hermanas brindamos apoyo cada dos meses a pesar,
medir niños y realizar pruebas de anemia en los lugares
donde no existen voluntarios.
En febrero de 2003 se gestionó para que viniera la Comisión
de Derechos Humanos del Estado de México y a partir del
mes de marzo del mismo año comenzamos a trabajar una vez
al mes con dicha comisión, brindando a la población
que así lo requiera, con ayuda psicológica, asistencia
jurídico - social, unidades del DIFEM con medicina general
y odontología, salud e higiene bucal y personal, reparación
de aparatos electrodomésticos y electrónicos, etc.,
todos los servicios se realizan de 10:00 a 15:00 hrs. y son brindados
gratuitamente, canalizando los casos que requieran seguimiento
a la ciudad de Toluca, ciudad capital del Estado de México,
la cual se encuentra a hora y media de distancia.
El trabajo lo realizamos en coordinación con la comisión
antes mencionada durante todo el mes, siendo alrededor de 50 personas
que hay que hacerles seguimiento, consiguiéndoles transporte
y en ayudar a interpretar lo que ellos desean que se les solucione.
A partir de las 16:30 hrs. hasta las 20:00, acompañamos
al equipo a los domicilios para canalizar el caso a una residencia
cuando están postrados en cama; realizando estas actividades
cotidianas encontramos algunos casos que requieren de mucha más
atención.
En el mes de mayo con la ayuda de una pedagoga (Margarita Muriel)
se comenzó visitar a los niños, cuya actividad es
la de contarles cuentos y está recopilando libros para
formar una biblioteca, para realizar actividades las cuales se
realizan para que los niños se mantengan activos por la
tarde, esta actividad se realiza mensualmente.
En junio de 2003 el doctor Alberto Gallardo, Medico General nos
ayuda altruistamente, una vez a la semana en el barrio de San
Martín, el cual es el más necesitado en atención
medica, siendo el dispensario en las instalaciones de la secundaria,
dedicando toda la tarde del día jueves, para ello una hermana
brinda apoyo a dicho médico.
Para paliar en lo posible esta realidad, las Hermanas
comenzaron visitando enfermos en sus domicilios, a horario completo,
siempre que se les necesite, todos los días, tal es la
necesidad de la gente en busca de alivio para sus múltiples
dolencias.
Durante el corto tiempo que llevamos viviendo
en Malinalco – Barrio de San Nicolás, hemos podido
observar a la gente que nos rodea, y cada día que pasa
quedamos más sorprendidas por su buen corazón y
humildad. Son personas que llevan a Dios en su corazón
y su alma. Nos hemos encariñado mucho con ellos.
Hemos ido donde Dios nos a señalado el
camino a través de las múltiples necesidades de
nuestros hermanos, y esperamos seguir sirviéndole donde
El quiera, como El quiera, cuando El quiera, he ahí nuestro
máximo anhelo: hacer siempre la Voluntad de Dios, a través
del servicio a los hermanos.