HERMANAS DEL BUEN SAMARITANO

 

"No hay alegría más grande que la de servir a los pobres con amor"

Madre Irene


PRESENTACIÓN

Las Hermanas del Buen Samaritano somos una Congregación de derecho diocesano, y gozamos de todos los privilegios y deberes de la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana. Por nuestra labor y quehacer, pertenecemos al grupo de las ONG, y no recibimos aportes estatales de ninguna clase.

Por la gracia de Dios estamos en este camino que es un verdadero llamado a la santidad, estamos en la Congregación de las Hermanas del Buen Samaritano que tiene la particularidad de asistir a Cristo, que sufre en el cuerpo y en el espíritu de nuestro prójimo. Como bien dicen nuestras Constituciones en su número 48, “El samaritano del Evangelio se acerca al herido, ve en él a un necesitado, le hace todo el bien que necesita y que él puede ofrecer desinteresadamente, para enseñar que nuestro prójimo es toda persona en la que se revela la presencia misteriosa de Dios”.

Conocedoras de este especialísimo regalo que Dios nos hace en la vocación recibida, hemos tratado de esforzarnos al máximo por el amor a Dios presente en los enfermos terminales más pobres, en este mundo que nos rodea. Es ni más ni menos el Espíritu de Dios el que nos llama a consagrar la vida al servicio de los más necesitados de su gracia y de su amor.

Nuestra labor se realiza en el sector salud, particularmente entre los enfermos terminales más pobres u abandonados, que es el fin a que está destinada nuestra Congregación. Congregación que nació como respuesta urgente al llamado del Espíritu Santo de Dios que nos urge a consagrar la vida al servicio de los pobres más pobres. Los enfermos que atendemos en sus más urgentes necesidades, son personas de bajo o ningún recurso, que no tienen acceso a Clínicas u Hospitales, porque no tienen dinero, y su única opción es morir en medio de la pobreza, miseria y necesidades de todo tipo en sus miserables casas, sin que nadie les atienda en las más urgentes necesidades. Son estos los enfermos de los que nosotras nos ocupamos y para los que pedimos y agradecemos cualquier ayuda que puedan hacernos llegar, medicamentos lo que sea será siempre bien recibido y bendecido por Dios, porque en los países de misión, todo vale, todo se utiliza, todo se hace poco, y nosotras rogamos al Cielo para "que no se cansen de hacer el bien".

Nosotras vivimos de la Divina Providencia, no tenemos subvenciones ni fines de lucro con lo que podamos contar, estamos total y absolutamente entregadas en las manos de Dios, que no se deja ganar en generosidad, y que siempre está presente en nuestras vidas y en todo nuestro quehacer.

Nuestra cuenta corriente es 5177 9501 20305299 en Banamex.

Desde ya, agradeciendo todo el esfuerzo que puedan hacer por nuestros enfermitos y pobres, les saludan atentamente, reiterando que el Señor sea su mejor bendición.

Hermanas del Buen Samaritano