"¡Ay mis hijos!"

Los vecinos del Barrio de Santa Mónica, cada año, cuando llega la Semana Santa, saben que en alguna ocasión por la noche pueden tener la oportunidad de encontrar al Judío Errante, un rumor que se volvió mito, que éste, con el paso del tiempo se convirtió en leyenda, heredado de generación en generación y que hasta nuestros días nos sigue acompañando en las celebraciones de la Semana Santa. La historia fue contada por la Sra. Rebeca García del Barrio de Santa Mónica, que accedió a compartirla en Expresiones, por lo que le damos los más sinceros agradecimientos. La historia es la siguiente:

EL JUDÍO ERRANTE Por Omar

Se dice que hace mucho tiempo, de hecho no se conoce la fecha exacta, un joven le prometió a Dios salir de judío hasta que sus días terminaran. Sin embargo, su promesa no fue cumplida debido a que el joven, se tiró al vicio del alcohol y cuando la Semana Santa comenzó, sus familiares al enterarse del compromiso que el joven adquirió le intentaron convencer de que lo cumpliera. Pese a estas recomendaciones, esta persona no cumplió y continuó en las garras del alcohol.

Después de bastante tiempo de que el joven siguiera tomando sin descanso alguno, debido a los estragos que el vino provocó en su cuerpo al no resistir, terminó su angustiosa existencia. Pero al inicio de la siguiente celebración de la Semana Santa, a partir del Miércoles de Ceniza, cuando comienzan los preparativos para dicho evento, los vecinos de Barrio de Santa Mónica, escucharon en varias ocasiones los cascos de un solo corcel que cuando ya estaba muy adelantada la noche, deambulaba por las calles. Como es de esperarse, las gentes le atribuían los sonidos al cualquier judío del que se tratara. Sin embargo, les resultaba extraño la hora y la forma en que se presentaba, pues las personas muchas veces, salían de sus casas para averiguar quien podría ser el romano perdido, pero nunca lo lograron, pues instantáneamente que lograban salir de sus casas, los sonidos del caballo y de su jinete desaparecían.

Cuando la gente recordó la promesa de aquel muchacho irresponsable, inmediatamente determinaron que aquel joven tal vez aún ya después de muerto estaría cumpliendo su promesa, y según existen personas que sí han logrado descubrir su silueta, pero cuando él intenta descansar en algún espacio, las piedras comienzan a moverse para obligarlo a continuar su jornada. Todo esto, año con año se repite desde el Miércoles de Ceniza hasta el Viernes Santo cuando la crucifixión de Jesús de Nazaret se llevaba a cabo, después todo vuelve a la normalidad.
Por eso recuerda, si tienes alguna promesa que no has cumplido, llévala a cabo, no te esperes a cumplirla después de que tus días terminen, como lo hace el Judío Errante.

(ANÓNIMO).

 
   
 

Expresiones año 1 No. 2 pag.9