"El Judio Errante"

Malinalco aún conserva como tradición oral, relatos de la forma de vivir, de generaciones anteriores a la nuestra y que lleva implícita sucesos extraños que nunca se han podido resolver. Para consuelo de nuestros antecesores, dichos eventos eran adjudicados a cuestiones divinas. En esta ocasión la historia de los peregrinos de Tenancingo que se dirigían hacia el Santuario de Chalma nos deja la siguiente leyenda.

“LA PIEDRA DEL MUERTO”
(Narrado por la Señora Carmen Gómez, del Barrio de San Pedro

Se dice que en el camino viejo a Tenancingo antes de llegar al lugar en donde se le conoce como la vuelta grande, hay una piedra con la forma de un hombre sentado con su huacal.
Según se cuenta que hace muchos años ese era uno de los caminos que agarraban las personas para ir a Chalma. Una vez, iba por ahí un grupito de peregrinos, entonces uno de ellos dijo que ya no quería caminar porque ya se había cansado mucho, y que ya no quería ir hasta donde estaba el santo porque no sabía que tan lejos se encontraba. Así que descargo su huacal y se sentó. Sus compañeros lo dejaron y continuaron su andar, pero más tarde cuando regresaron lo buscaban pero ya no lo encontraron, solamente vieron la piedra con la figura de su compañero y su huacal, desde entonces los peregrinos acostumbran a dejar piedritas con las que se soban los pies, después las ponen sobre la piedra formando cruces o círculos.

 
 

Expresiones año 1 No. 1 pag.9