Al pie de la
entrada al templo, encontramos tendida una enorme lengua bífida,
al este de la puerta podemos apreciar la hermosa escultura de la cabeza
de una singular serpiente de carácter bélico en la que descansan
los restos de la estatua de un guerrero, al oeste se encuentra otra escultura
en forma de un enorme pedestal, simbolizando un tlalpanhuehuetl (tabor
de guerra), sobre el cual de la misma manera que la anterior se encuentran
los restos de la escultura de otro guerrero, al parecer ambas tenían
la función de porta estandartes.
Es impresionante el ingreso ya que precisamente por el
orificio de la boca de la serpiente tallada en el acceso , como en otros
edificios aztecas, se ingresa al recinto, aunque aquí, en el de
Malinalco, la figura, cobra un dramatismo especial, ya que la enorme lengua
bífida sirve de tapete de entrada.
Este templo es extraordinario en su interior, ya que
en el piso del mismo tiene una especie de banqueta que rodea el espacio
a manera de hemiciclo en donde se acomodan dos águilas y entre
ambas un ocelote. En el centro del recinto se encuentra otra águila
en la misma actitud que las anteriores y atrás de ella un agujero
redondo donde se cree ahí se depositaba el corazón de los
sacrificados.

La principal función de este templo consistía
en ser el sitio en donde se llevaban a cabo las ceremonias de iniciación
para los guerreros águilas y jaguar, predominan por lo tanto, esculturas
de estos animales, pero una tercera figura que aquí cobra una importancia
fundamental es la serpiente .

Monumento número II . Se trata de una pirámide
truncada orientada al oeste, de una sola escalinata con alfardas, construida
de piedra y recubiertas de una capa de estuco.

Monumento número III. Esta interesante construcción
recubierta de estuco consta de dos cuartos: el primero rectangular y el
segundo circular, llamado comúnmente tzinacalli. A la entrada del
primero se encuentra un par de pilares que sostenían los dinteles,
la fachada y el techo. Alrededor de este cuarto que originalmente se hallaba
decorado de una pintura mural se encuentra una ancha banca o plataforma
que lo recorre en sus lados este, oeste y norte, donde se divide en el
centro para formar la entrada al segundo recinto, el circular, en el que,
como el anterior, se encuentra un altar muy destruido por el fuego. Tanto
al este como al oeste de estos templos se encuentran restos de aposentos
que deben haber servido de residencia a los servidores de los mismos.
En su interior se cree que llevaban a cabo las fiestas de incineración
de los miembros de la organización militar que fallecían
o caían prisioneros en el campo de batalla.
Monumento número IV: Se trata de una amplia estructura
rectangular semimonolítica con características de plataforma.
En el centro de este amplio cuarto cerca de catorce por veinte metros
se encuentran dos bases monolíticas alargadas en forma de sarcófagos,
las que servían de base a los pilares de madera para el sostenimiento
del techo. Se cree que en este lugar se efectuaba cada 260 días,
el netonatiuhzaualiztli, es decir la gran fiesta del Sol.
Monumento número V. Otro edificio circular de
mampostería construido sobre una pequeña plataforma circular
. Temalaca o rueda de piedra, en el se realizaban las guerras floridas,
en el se realizaba luchas entre guerreros que eran prisioneros en batallas
contra los guerreros águilas o jaguares, los prisioneros eran amarrados
en un orificio que se encuentra en el centro del monumento por la cintura
o por un pie dándoles para defenderse un palo o una pluma y los
contrincantes los guerreros águila o jaguar luchaba con sus armas
de guerra.

Monumento número VI. Esta estructura monolítica
se hallaba en estado de construcción al efectuarse la destrucción
de la zona. Cuando fue explorado se encontraron cinceles de granito y
basalto que utilizaron los tetlepanque (labradores de piedra)

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